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TRATANDO DE ENTENDER

By 4 noviembre, 2010 No Comments

En EE.UU. se acaban de realizar elecciones legislativas que dejan como clara evidencia, el ascenso del Tea Party, línea ultra conservadora del Partido Republicano.

Sabemos que la economía es el mayor movilizador de votantes en todas las naciones.
Por temor, por horror o por aceptación, los ritmos económicos de las naciones producen que los electores continúen o apliquen un giro en sus decisiones.
Vivimos los tiempos de la muerte de las ideologías, hoy imperan los mercados.

Obama llegó al gobierno cuando por efectos de la crisis económica generada por la debacle de décadas de expansionismo y herida de muerte por la estafa de las hipotecas, el pueblo necesitó un mensaje del cual enamorarse para soñar con la salida, la recuperación.
Esta se hizo altamente difícil de lograr y el crack económico siguió golpeando jalando hacia abajo la realidad de una nación que según datos de la Oficina Nacional de Censos, tiene 44 millones de personas que viven debajo de la línea de la pobreza, siendo el 1% de los estadounidenses quienes controlan la mitad de sus riquezas.

El mensaje del Tea Party es interesante, porque une en su explicación de la crisis las denuncias contra los ricos, tanto Republicanos como Demócratas, a la vez de acusar como causantes de deterioro de la nación a la inmigración indocumentada.
Completa su proclama la lucha contra todo valor “antiamericano” como el comunismo y Al Qaeda.

Analizando la historia, debemos decir que mucha de la riqueza generada por las empresas de EE.UU. se debió al abaratamiento de la mano de obra por los obreros en estado migratorio irregular. Bajos sueldos contribuyeron a la posibilidad de hacer crecer la rentabilidad.
Esto explica las políticas inmigratorias de Bush y Obama.
Por otro lado el comunismo ya no existe, Rusia a cambiado y es una nación económicamente liberal.
Que decir de Al Qaeda y los problemas en Oriente, donde con las revelaciones de Wikilinks de la semana pasada, las torturas y abusos ponen en evidencia una situación insostenible.
No se encontraron las armas de destrucción masiva y solo se ve muerte, dolor a lo que ahora se suma la deshonra.

Arremetiendo contra el Medicare (seguro medico) y la Social Security (sistema público de jubilación), es decir contra todo lo que tenga un sesgo social por leve que sea, para fundamentarse en el liberalismo (conservadurismo para la lectura norteamericana), luchan contra todo lo que genere costos, pero en su discurso no quieren perder los privilegios.
“Tuve que explicarles educadamente que era el estado quien los proveía de cobertura médica, pero no quisieron saber nada” dijo el ex Senador Republicano Inglis.
En síntesis luchan contra el “neoliberalismo” y contra el socialismo.
Es difícil entender donde están parados porque pelean contra aquello y contra esto otro.

El gran problema es que los sectores medios que siempre fueron el gran motor de EEUU, siguen bajando constantemente en su salario y participación en la economía; del 48% en los tiempos del Presidente Ronald Reagan al 39% actual.
Nadie puede atribuirle al Presidente Obama esta caída, como tampoco la crisis económica.

Con la crisis mucha gente quedará en estado de indefensión, el Medicare ú Obamacare -como lo denominan los teapartidarios- se hace vital, sino muchos morirán.

Al ver que quienes levantan banderas para eliminar las ayudas sociales, expulsar a los inmigrantes indocumentados, criticando a los ricos pero proponiendo las mismas medidas económicas que llevaron a esos grupos a enriquecerse, ganan elecciones, uno se cuestiona profundamente: ¿Qué está sucediendo con la gente?
La salvación individual no permite escuchar el dolor de los demás.
Esto no es propiedad de EE.UU., sino un signo de los últimos tiempos.

Dado a las profecias vigentes para nuestra Sudamérica, creo que además de cuidarnos de todos los que quieran apoderarse de nuestra riqueza y desarrollo, debemos ser mucho más minuciosos en liberarnos del enemigo interno, el que habita en nuestro interior como dijera Gene Edwards, evitando que el egoísmo entre en nuestra alma, nuestro ser, nuestra cultura.
Debemos prepararnos para abrir los brazos a “todos los hombres de buena fe que quieran habitar el suelo argentino, el suelo sudamericano”.

Creo que es momento para que tratemos de entender, antes que aquellos momentos lleguen.
Meditar ahora para que cuando nos toque decidir lo hagamos de acuerdo al corazón de Dios.

“Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.
Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.
Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.
Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.”
Lucas 22.24-30